Como Ha Influido El Confinamiento En Mi Salud Fisica

En los últimos meses, el confinamiento se ha convertido en una parte importante de nuestras vidas. Muchas personas han tenido que adaptarse a este nuevo estilo de vida a un ritmo más acelerado de lo que esperaban. El encierro forzado, sin duda, ha influido en mi salud física de una manera significativa.

Estilo de vida sedentario: Antes, solía salir a caminar todos los días; pasear al perro, recorrer el parque cercano e incluso llegar a mi trabajo a pie. Esto me permitía moverme a diario y mantenerme activa. Sin embargo, desde que comenzó el confinamiento, estas actividades se han visto limitadas considerablemente. La vida sedentaria se ha convertido en la norma y, inevitablemente, esto ha influido en mi salud física.

Malnutrición: Comer saludablemente no siempre es fácil, pero durante el confinamiento ha sido todavía más difícil de cumplir. Por supuesto, puedo cocinar comidas saludables para mantenerme en forma, pero el hecho de tener menos ingresos debido al confinamiento hace que sea más tentador comer comida chatarra, lo cual tiene un efecto negativo en mi salud.

Ansiedad y estrés: Durante el confinamiento, muchas personas han experimentado altos niveles de ansiedad y estrés. Esto se debe principalmente al hecho de que nos sentimos vulnerables cuando nos enfrentamos a la incertidumbre de lo que sucederá a largo plazo. Esto afecta mi salud física ya que el estrés y la ansiedad pueden tener un efecto negativo en mi sistema inmune y mi salud en general.

En conclusión, el confinamiento ha afectado mi salud física en muchos aspectos, desde el estilo de vida sedentario, la malnutrición y la ansiedad y el estrés. Esto se debe, en gran medida, a los cambios que ha traído el encierro forzado en nuestras vidas.

Índice De Contenidos
  1. Recomendaciones
  2. Prevención Cardiovascular: una prioridad para todos
  3. CORONAVIRUS: ¿aumenta tu ANSIEDAD? ¡CONTROLA la situación! [COVID-19]😷
  4. ¿Cómo has cambiado tus hábitos de alimentación y ejercicio durante el confinamiento?
  5. ¿Se ha visto afectada tu salud física como resultado del encierro?
  6. ¿Qué cambios notaste en la capacidad de resistencia de tu cuerpo durante el confinamiento?
  7. ¿Sientes que el confinamiento ha afectado tu calidad de sueño y descanso?
  8. ¿De qué manera el confinamiento influyó en tu rutina diaria y su impacto en tu salud física?
  9. ¿Realizaste algún tipo de ejercicio durante el confinamiento para mejorar tu salud física?
  10. ¿Crees que cambiarás tus hábitos de alimentación y ejercicio cuando termine el confinamiento?
  11. Conclusión

Recomendaciones

  1. Establecer un recorded médico: Durante el confinamiento, cualquiera que sea la duración de lo mismo, es necesario realizarte una revisión médica completa para tener un registro de salud actualizado. Es importante identificar y controlar enfermedades de base, limitar las complicaciones y optimizar la salud.
  2. Realizar un chequeo de nutrición: Al igual que la salud física, la alimentación es indispensable para mantener el bienestar del organismo. El confinamiento puede provocar problemas alimenticios como sub o sobre-alimentación lo que puede generar de manera directa un daño a la salud física.
  3. Mantener un calendario de actividad física: Debido a la restricción de movilidad el sedentarismo se incrementa. Practicar ejercicio regularmente es un factor clave para proteger la salud física y fortalecer el sistema inmune lo que ayuda a prevenir enfermedades.
  4. Hacer descansos intermitentes durante el día: El exceso de estrés es una de las principales causas de deterioro de la salud física. Es importante adoptar una actitud saludable y realizar descansos cortos durante el día para relajarlo cuerpo y mente.
  5. Priorizar el sueño nocturno: El dormir diario adecuado nos ayuda a mantener el equilibrio mental. Un descanso nocturno de 8 horas es imprescindible para cuidar la salud física, mejorar los procesos metabólicos y reactivar el sistema inmune.

Prevención Cardiovascular: una prioridad para todos

CORONAVIRUS: ¿aumenta tu ANSIEDAD? ¡CONTROLA la situación! [COVID-19]😷

¿Cómo has cambiado tus hábitos de alimentación y ejercicio durante el confinamiento?

Durante el confinamiento he logrado un gran cambio en mis hábitos de alimentación y ejercicio. Antes del mismo tenía una vida mucho menos saludable, principalmente debido al estilo de vida ajetreado que tenía entre trabajo y familia. Esto me hacía llevar una mala alimentación donde los alimentos grasos y con altos contenidos calóricos se integraban diariamente en mi dieta; igualmente no practicaba una actividad física constante.

Al llegar al confinamiento me di cuenta de lo que mi cuerpo había estado sufriendo por mi culpa y decidí realizar cambios en mi vida para mejorar mis hábitos de alimentación y ejercicio. Aprendí a conectarme con la parte saludable de mi mismo y a tomar consciencia de lo importante que es cuidar a nuestro cuerpo, como si de un templo se tratara, recurriendo a dietas equilibradas y ricas en nutrientes esenciales, lo que me ayudó a ganar mejor resistencia física.

Comencé con pequeños cambios tales como:

  • Eliminar el consumo de refrescos y sustituirlos por agua.
  • Agregar verduras y frutas a mi dieta.
  • Cocinar los alimentos con poca sal.
  • Disminuir el consumo de alimentos fritos.

Todo esto sin dejar de lado los alimentos que me gustan, pero procurando reducir las cantidades y mejorar sus características nutricionales.

En cuanto a ejercicio, comencé con un programa de entrenamiento en mi hogar para no perder mi condición física. Con el paso de los días, me di cuenta que necesitaba una motivación extra para mantenerme enfocado, así que busqué clases en línea, descargué aplicaciones de entrenamiento y me nutri de contenido relacionado para mejorar mi condición física.

Tras varias semanas, empecé a ver los resultados en mi organismo, desde la mejora en el descanso durante la noche hasta una mayor energía durante el día. Todo esto me llevó a querer volver a hacerme de una rutina de alimentación y ejercicio saludable, con la que he logrado un estado óptimo a nivel físico y mental.

Ahora puedo decir que he aprendido a llevar un estilo de vida saludable aún dentro de este periodo de confinamiento, los cambios son notorios desde ahora mismo, y espero poder seguir en esta línea una vez que todo vuelva a la normalidad.

¿Se ha visto afectada tu salud física como resultado del encierro?

Si, el encierro ha afectado mi salud física. El confinamiento me ha puesto a prueba, ya que me he visto obligada a estar encerrada entre cuatro paredes sin tener la libertad de salir a disfrutar de la naturaleza y realizar mis ejercicios diarios.

Mi alimentación también se ha visto afectada por el encierro; habiendo menos actividad física, he sentido la necesidad de comer más para calmar el aburrimiento. Esto ha provocado:

  • Un aumento de peso
  • Desórdenes alimenticios
  • Desmotivación

Además, el sedentarismo ha ido en crecimiento, incluso para aquellos que solían mantenerse activos. No tener la libertad de visitar un gimnasio o ir a la calle a practicar el deporte de forma segura ha provocado una reducción en la energía y resistencia física.

En la actualidad se están promoviendo numerosas herramientas para ayudar a la recuperación de la salud física durante el encierro. Entre ellas destacan programas educativos, incluyendo video tutoriales, apps de entrenamiento, rutinas de ejercicio y dietas. Estas permiten mantenerse activo sin necesidad de salir de casa, contribuyendo a mejorar el estado físico.

Por otro lado, la práctica de mindfulness me ha ayudado mucho durante el encierro. Al estar más consciente de los cambios (físicos, mentales y emocionales) que sufro, he mejorado y tomado conciencia de los momentos que me desbalancean y me hacen querer comer en exceso.

En conclusión, el encierro sí ha influido en mi salud física. Pero con el uso del mindfulness y el apoyo de herramientas educativas, he logrado equilibrar mi bienestar.

¿Qué cambios notaste en la capacidad de resistencia de tu cuerpo durante el confinamiento?

El confinamiento nos ha traído consigo retos para todos. Uno de ellos, y en mi caso particular, ha sido el mantener un nivel saludable y cuidar mi cuerpo. Ya que debido a la situación, todas las actividades físicas presenciales quedaron suspendidas, así como la restricción de salir al exterior, lo cual me afectaba por no disponer del espacio adecuado para hacer ejercicio.

Sin embargo, me di cuenta que cabía la posibilidad de realizar otras actividades desde casa para mantenerme activa. Por ello, ví una oportunidad para llevar un mejor estilo de vida y cuidar más a mi cuerpo.

Contar con nuevas herramientas fue clave para poder llegar a los objetivos que me había propuesto. Comencé a leer artículos y a ver tutoriales educativos sobre el tema. Asimismo, me enfoqué en aquellos recursos físicos a los que podía acceder. Por ejemplo, contar con una alfombra para hacer yoga y con un par de mancuernas.

Gracias a esto, noté mejoras significativas en mi capacidad de resistencia. Entre los principales logros se encuentran: una mayor fuerza abdominal, aumento de energía durante el día, mejoras en la flexibilidad y en la velocidad de respuesta muscular.

Además, me sentía animada para realizar nuevas rutinas y probarme a mi misma. Esto mismo me permitió emprender retos siempre con la premisa de superación y tratar de obtener mejores resultados.

Con el paso de los meses he logrado nuevos niveles de resistencia y energía, lo cual es algo que seguiré buscando a medida que siga avanzando. Estoy convencida de que si se siguen tomando las medidas sanitarias necesarias, pronto podré disfrutar de otras rutinas presenciales para fortalecer mi cuerpo.

¿Sientes que el confinamiento ha afectado tu calidad de sueño y descanso?

Desde que comenzó el confinamiento por el COVID-19, la cantidad de horas de sueño y descanso se ha visto seriamente afectada. En primer lugar, el cambio repentino en la rutina diaria afecta la calidad del descanso. Esto se debe a que la melatonina, una hormona encargada de mantenernos dormidos, es producida en el cuerpo cuando estamos acostumbrados a un horario de descanso y sueño constante. Si hay un desequilibrio en este horario, el cuerpo entra en modo de alerta y no es capaz de relajarse. Por ende, al haber un cambio brusco en los horarios, la producción de melatonina se ve interrumpida y afecta nuestro proceso de descanso.

Por otra parte, el aburrimiento derivado de estar encerrados puede provocar insomnio. Durante esta pandemia, con el apagón de las actividades sociales, muchas personas han optado por dedicarse a actividades domésticas como pintar, ordenar armarios o limpiar. Sin embargo, pasar tantas horas dentro de casa, sin actividad física, puede acortar la cantidad de horas de descanso necesarias para que el cerebro se relaje y se disfrute del sueño. Esta inactividad propicia un ambiente ideal para que pensamientos negativos aparezcan. El estrés y la ansiedad, comunes durante esta situación, son enemigos del buen descanso.

Asimismo, es importante recalcar la importancia de tener la habitación adecuada para descansar. Si bien es cierto, muchas personas han tenido que adaptarse a la nueva situación, usando lugares como salas o cocinas para poder descansar, esto no contribuye a una calidad de sueño óptima. Por ejemplo, el ruido externo como el tráfico o el calor del espacio pueden afectar la tranquilidad de la persona y dificultar la relajación necesaria para un buen descanso.

En conclusión, el confinamiento nos ha traído cambios significativos en nuestra rutina diaria. Estos cambios afectan nuestra melatonina y nuestra capacidad de aislarnos para descansar. Pueden ser provocados por el aburrimiento, el estrés y la ansiedad causadas por la pandemia, o también por el ambiente del que disponemos para descansar. Es importante que tomemos en cuenta estos aspectos para mejorar nuestras horas de sueño.

¿De qué manera el confinamiento influyó en tu rutina diaria y su impacto en tu salud física?

Cuando fue decretada la cuarentena a raíz del Covid-19, mi vida cambió radicalmente. De repente, me vi obligado a quedarme en casa, sin salir prácticamente ni para realizar actividades convivenciales ni para hacer ejercicio. La manera en que esto influyó en mi rutina diaria fue notoria.

De un día para otro me transformé en una persona sedentaria. Antes de la pandemia, me gustaba salir a andar en bicicleta y pasear con mis amigos. Esas salidas me proporcionaban un sentido de libertad y renovación energética que me ha faltado durante todos estos meses. Además, previamente, me había propuesto hacer una rutina de ejercicios en el gimnasio dos veces a la semana, pero el confinamiento me privó de dicha oportunidad.

Este cambio en mi vida tuvo un impacto negativo en mi salud física. Mis horas de sueño se alargaron hasta más de 8 horas por noche, mi apetito se aceleró y mi peso aumentó considerablemente. Esto se debió principalmente al aumento de la ansiedad y la monotonía que sentía al no tener nada que hacer, algo que me llevó a emplear el tiempo en comer en exceso.

Por otra parte, como no podía salir de casa, decidí poner en marcha otros tipos de actividades que me ayudaran a mantenerme activo. Por primera vez en mucho tiempo, empecé a hacer yoga, correr, bailar y memorizar canciones. Estas actividades me ayudaron a olvidar el tedio y la tristeza que sentía algunas veces.

Finalmente, fue necesario aceptar la situación y adaptarse a los nuevos tiempos. Aprendí a buscar el equilibrio entre actividades extrovertidas (como leer y escribir) y actividades introvertidas (como meditar y reflexionar). Así, armado con este nuevo estilo de vida, pude retomar de nuevo la normalidad y conseguí recuperar mi salud física.

¿Realizaste algún tipo de ejercicio durante el confinamiento para mejorar tu salud física?

Durante el confinamiento he realizado diferentes tipos de ejercicios para mejorar mi salud física. Esto ha sido parte fundamental para mantenerme activo y saludable en estos tiempos. A continuación les expongo los ejercicios y actividades que he venido practicando:

  • He empezado a correr diariamente al aire libre, para lo cual es indispensable respetar los horarios permitidos por la ley para salir a recorrer la ciudad.
  • Adicionalmente he probado varios tipos de rutinas de ejercicios que se pueden realizar desde casa, como planchas, abdominales, flexiones, etc. Estos ejercicios son fundamentales para fortalecer los músculos.
  • Los fines de semana asisto a clases de yoga en vivo por internet impartidas por profesionales. Estas clases ofrecen una variedad de técnicas para potenciar la resiliencia, las cuales me ayudan bastante a afrontar los desafíos del confinamiento.
  • En mi hogar he organizado un gimnasio improvisado con elementos simples como sillas, mesas, escalones y algunos pesos. De esta manera puedo experimentar variedad de entrenamientos intercalando los ejercicios de cardio y resistencia.
  • También he realizado actividades recreativas como patinar, bailar y andar en bici. Estas actividades son ideales para mantenerse en forma divertida, al mismo tiempo que descanso y me divierto.

las actividades físicas realizadas durante el confinamiento han sido esenciales para mantener mi mente y cuerpo despiertos, además de contribuir a evitar los efectos negativos del sedentarismo. De esta forma he podido utilizar mi tiempo de la manera más productiva posible, adelantando proyectos personales y trabajando desde casa.

Es importante recalcar que no hay que subestimar la importancia de mantenerse activo, ya que esto influye directamente en nuestra salud mental y física, especialmente en estos tiempos de incertidumbre. Por ende, he seguido de cerca todas las indicaciones de los expertos, adaptándolos a mis necesidades.

¿Crees que cambiarás tus hábitos de alimentación y ejercicio cuando termine el confinamiento?

Cuando el confinamiento finalice, es probable que muchas personas decidan cambiar sus hábitos alimenticios y de ejercicio. Esto no implica necesariamente deshacerse de todos los excesos del encierro, sino más bien tomar un nuevo punto de partida para incorporar estilos de vida saludables.

Es cierto que la alimentación y el ejercicio son dos factoresimportantes para mantenernos sanos como resultado de la interacción entre nuestros comportamientos y nuestra genética. Los cambios que realicemos en ambos ámbitos pueden prolongar nuestra longevidad y seguridad, desde luego. Por esta razón, podría ser interesante cambiar nuestros hábitos alimenticios y de ejercicio, tras este periodo de pandemia.

En primer lugar, una alimentación balanceada consiste en la incorporación de los nutrientes necesarios para nuestro organismo de forma equilibrada. Esto incluye respirar aire limpio, tomar agua y comer alimentos frescos y variados. Una alimentación saludable fue relacionada con la reducción del riesgo a sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad entre otros.

Cabe destacar que la dieta también configura nuestra disposición emocional. Es decir, una alimentación adecuada puede influenciar en nuestro ánimo, bienestar físico y desempeño académico o laboral.

Por otra parte, el ejercicio físico regular garantiza que nuestro porcentaje de grasa corporal no aumente. Esto contribuye a la mejora de la función cognitiva, la producción de hormonas positivas y la regulación de la glucosa en sangre. El ejercicio también promueve el descanso nocturno, la energía diaria y la vitalidad.

En definitiva, cambiar nuestros hábitos alimenticios y de ejercicio tras el confinamiento es una buena idea. Contamos con distintas opciones frente a la alimentación saludable y al ejercicio. Si bien es cierto que nosotros mismos somos responsables de elegir aquellas que nos vengan mejor, siempre recurrir a la opinión de profesionales de la salud es lo mejor.

Conclusión

En conclusión, durante el confinamiento por la pandemia de Covid-19, me he dado cuenta de que mi salud física ha mejorado apreciablemente. Al no estar expuesto a los efectos nocivos del aire contaminado, mi cuerpo se ha fortalecido y tengo una mayor resistencia al ejercicio. Comencé a practicar algunas actividades recreativas como el yoga, que me ha ayudado a sentirme más relajado y saludable. Por otro lado, seguí una alimentación equilibrada, alta en nutrientes y baja en carbohidratos, grasas saturadas y alimentos procesados. Además, el confinamiento me ha permitido obtener una mayor cantidad de horas de descanso, lo que ha contribuido a un mejor estado de ánimo y energía para realizar tareas diarias.
El confinamiento, además de ser una medida sanitaria, me dio la oportunidad de prestar más atención a mi salud y mantener buenos hábitos para lograr una mejor condición física. Me ha enseñado a ser más consciente acerca de las actividades que realizo y de la alimentación que ingiero. Por lo tanto, concluyo que el confinamiento ha influido positivamente en mi salud física.

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